La exposición se elaboró en torno a una pieza clave de la colección textil del Museo: un traje compuesto por faldellín, estola y camisa, tejidos en una delicada gasa, con flecos y reproducciones de plantas en tres dimensiones. Perteneció a un poderoso dignatario del reino Chimú y se relaciona con la fertilidad del desierto donde asentó esta cultura de la costa norte del Perú. El montaje consistió en un laberinto de muros de papel que imitaban las altas paredes y los largos corredores de los palacios de Chanchan, la capital de este reino. Al principio del recorrido, se ubicó un recinto que informaba sobre la cultura Chimú. Al final, se localizaron otros recintos cuyas vitrinas informaban en detalle acerca de la iconografía y los aspectos más técnicos de esta verdadera joya de la textilería andina prehispánica.



