Museo

En Antofagasta: Últimos días para visitar la inédita exposición sensorial que recrea la inmensidad del arte rupestre

Taira-Antofagasta_700-x-440
  • La exposición Taira, el amanecer del arte en Atacama lleva la belleza y complejidad del arte rupestre de Taira a la Sala de Arte del Edificio Comunitario de Fundación Minera Escondida (Av. Bernardo O’Higgins 1280, Antofagasta) hasta el 25 de enero de 2019. Entrada liberada.
  • La muestra cuenta con la participación de la Comunidad Indígena Atacameña Taira y se enmarca dentro de la alianza de colaboración que sostienen hace más de una década Minera Escondida/BHP y el Museo Chileno de Arte Precolombino.

Hasta el viernes 25 de enero podrás apreciar la belleza, complejidad y vitalidad del arte rupestre de Taira en la exposición Taira, el amanecer del arte en Atacama, presentada por el Museo Chileno de Arte Precolombino y Minera Escondida/BHP.

La muestra releva un sitio arqueológico cuyas representaciones rupestres datan de hace más de 2.500 años y tienen pocos parangones en la prehistoria del arte americano. Además, presenta los testimonios de miembros de la Comunidad Indígena Atacameña Taira en el Alto Loa, quienes comparten con los visitantes sus creencias, sus vidas y su comprensión del paisaje que habitan, en especial relacionadas con el extraordinario arte rupestre de Taira.

“Esta es una exposición muy novedosa que se basa en una larga investigación de nuestro curador, José Berenguer, y por lo tanto es una expresión de arte rupestre muy bien documentada. Museográficamente es aventurada, con la inclusión de nuevos medios y alta tecnología”, explica Carlos Aldunate, director del Museo Chileno de Arte Precolombino.

La muestra cuenta con la colaboración en testimonios y saberes ancestrales de la Comunidad Indígena Atacameña Taira, actuales habitantes del lugar donde se ubica el sitio arqueológico investigado. Dado que este estilo de arte rupestre se encuentra en todas las tierras altas de la Región de Antofagasta, es un arte emblemático de los pueblos atacameños.

Taira, el amanecer del arte en Atacama se enmarca dentro de la alianza de colaboración que sostienen hace más de una década Minera Escondida/BHP y el Museo Chileno de Arte Precolombino, que ha llevado a producir proyectos culturales de gran relevancia para el país. Este aporte al patrimonio propio de los pueblos indígenas, especialmente aquellos del actual territorio chileno, tiene por objetivo demostrar que el mundo precolombino no es algo del pasado, sino que permanece en nuestro acervo genético y cultural.

“Esta exposición permite reconstruir una parte de nuestra historia como país, es fruto de una alianza de largo plazo con el Museo Chileno de Arte Precolombino y que, esta vez, nos permitirá acercarnos mucho más a nuestros pueblos originarios mediante el conocimiento de sus grabados y pinturas. Nuestro deseo es que la comunidad sea parte de este viaje por la historia de las culturas originarias de nuestro país y que asista en familia, que disfrute y conozca los orígenes de Chile antes de Chile”, señaló Patricio Vilaplana, vicepresidente de Asuntos Corporativos de Minera Escondida.

“Taira es muy bello. Sin embargo, pensarlo solo como una joya estética o como un objeto de arte es limitarlo. En nuestra exposición, buscamos estimular el placer estético, pero también el goce de entender el mensaje que hay detrás de las imágenes”, afirma José Berenguer, arqueólogo, investigador de la exposición y curador jefe del Museo Chileno de Arte Precolombino.
Con ese objetivo, la museografía se desarrolla de manera innovadora, mediante dispositivos multimedia al servicio de la estimulación sensorial y los objetivos comunicacionales. “La diversidad del valle del Loa ha sido uno de los recursos visuales que activan la narrativa de la historia que contamos, en la cual lo audiovisual es un componente fuerte”, explica el arquitecto Rodrigo Tisi, quien junto a su equipo está encargado del diseño y montaje.

Coordenadas:
Exposición temporal: Taira, el amanecer del arte en Atacama

Lugar: Sala de Arte del Edificio Comunitario de Fundación Minera Escondida (Av. Bernardo O’Higgins 1280), Antofagasta

Fecha: Hasta el 25 de enero 2019

Horarios: Lunes a viernes de 09.00 a 13.00 horas – 15.00 a 18.30 horas

ENTRADA LIBERADA

Taller de Quipu: contar anudando

Quipu_700-x-440

Quipu es una palabra en quechua que significa nudo, nombre que recibe uno de los sistemas de registro y comunicación más sofisticado y complejo creado por las sociedades andinas. En este taller revisaremos el contexto cultural e histórico en el que se utilizó el quipu, estudiaremos su estructura, lectura, materiales y confección. Además, junto a la profesora María Patricia Romero fabricaremos nuestro propio quipu, explotando las diversas posibilidades que nos brinda este textil para lograr una comunicación multisensorial.

Cupos: 15 personas máximo
Fechas y horarios: sábado 19 de enero de 14:00 a 18:00 y sábado 26 de enero de 15:00 a 18:00
Valor: $40.000. Incluye materiales, inscripción a la biblioteca del Museo por un año y certificado de participación.
Consultas: Patricio Weiler al correo pweiler@museoprecolombino.cl

¡Cupos agotados!

Taller para niñ@s: ¡Hagamos una túnica inka!

Tunica-Inka_700-x-440

En el Taller para niñ@s: ¡Hagamos una túnica inka! vamos a descubrir cómo era la forma de vestir del inka, cuyas prendas destacan por su excelente manufactura y por su capacidad de transmitir mensajes a través de su diseño, donde cada prenda tiene un significado y un fin, nada es al azar.

Los participantes podrán reconocer distintos tipos de unku con el fin de elaborar su propia camisa incorporando diferentes formas geométricas, pudiendo valorar el vestuario precolombino como un objeto que comunica información. Los niños y niñas tendrán la oportunidad de darle un sentido propio a su unku, sintiéndose parte de la historia de las culturas precolombinas.

Dirigido a niñ@s de 8 a 13 años, con interés en conocer y aprender sobre las vestimentas perteneciente a las culturas precolombinas. No se requieren conocimientos previos.

Cupos: 12 niños máximo
Fechas y horarios: sábado 19 de enero de 10:00 a 13:00
Valor: $22.000. Incluye materiales, inscripción a la biblioteca del Museo por un año y certificado de participación.
Consultas: Patricio Weiler al correo pweiler@museoprecolombino.cl

DESCARGA EL PROGRAMA DEL TALLER PARA NIÑOS: ¡HAGAMOS UNA TÚNICA INKA!

INSCRÍBETE EN EL TALLER PARA NIÑOS: ¡HAGAMOS UNA TÚNICA INKA!

Museo Precolombino finaliza su primer Programa de Formación Docente en Interculturalidad para estudiantes universitarios

Premiacion-Educación_700-x-440

Desde agosto de este año y durante diez sesiones, 18 estudiantes de pedagogía la Universidad Católica Silva Henríquez (UCSH) dedicaron sus mañanas de los viernes al Programa de Formación Docente en Interculturalidad, impartido por el área de Educación del Museo Chileno de Arte Precolombino.

Desde 2014, este programa ha formado a más de siete grupos de profesores ya en ejercicio, siendo esta la primera vez que se trabaja con estudiantes de formación inicial.

“Para nosotros esto es fundamental, ya que nuestro objetivo es instalar el patrimonio de América Precolombina y el enfoque de educación intercultural en las escuelas a través de los docentes y qué mejor que hacerlo desde los primeros pasos de los profesores en formación”, explica Gabriela Acuña, coordinadora pedagógica del Museo Precolombino.

Poniendo en relevancia el patrimonio cultural americano desde una mirada contemporánea que facilite su apropiación, el Programa de Formación Docente en Interculturalidad equilibra contenidos entregados en la sala de clases con visitas pertinentes a las salas de exhibición del Museo a grupos de profesores, y en este caso, estudiantes, de todas las áreas de la pedagogía. “Queremos acabar con la idea de que el Museo Precolombino es sólo pertinente para profesores de Historia y Geografía, porque el patrimonio implica arte, historia, ciencia, tecnología, música, matemáticas… Por lo tanto intentamos que todos ellos, desde sus conocimientos y experiencias, tengan acceso al patrimonio y puedan instalarlo en sus aulas”, señala Rebeca Assael, jefa del área de Educación del Museo Precolombino.

“Esperamos que muchos otros grupos puedan beneficiarse de este programa, que busca acercar a los estudiantes a sus raíces, entregándoles herramientas para valorarlas y reconocerlas desde sus propias matrices culturales”, afirma Constanza Tocornal, profesional del área Interculturalidad de la Vicerrectoría de Identidad y Desarrollo Estudiantil de la UCSH.

_MG_0143 baja

Estudiantes del Programa de Formación Docente en Interculturalidad en una visita por la exposición La fiesta de las imágenes en los Andes junto a Carla Díaz, curadora de la muestra y coordinadora del área de Educación del Museo Precolombino.

Para los estudiantes esta fue una experiencia bastante enriquecedora. “Estoy profundamente agradecida de esta formación. Tuve la suerte de poder hacer clases sobre pueblos americanos y fue muy lindo entender conceptos como la reciprocidad, el tiempo circular y la concepción de vida y muerte y ver la apertura que sucedía en los estudiantes. Es posible que los estudiantes hagan una reflexión, es posible hacer que puedan mirar una cultura sin condicionamientos, sino más bien en un lugar de respeto. Una de las cosas más significativas es darme cuenta de que el currículum siempre puede ser modificable, podemos hacerlo más flexible y darle ese contenido que tiene que ver también con lo afectivo. Este curso tuvo mucho de eso, me iba de cada clase muy feliz. Pude reconectarme con esas raíces indígenas que a veces nos olvidamos que tenemos”, expresa la futura profesora Paloma Canales.

Aportar a la formación de docentes y futuros docentes en herramientas para abordar la diversidad desde un diálogo intercultural en el marco de la legitimidad, equidad y respeto resulta fundamental para la sociedad y el país actual, en momentos en los que se discute sobre pueblos originarios, migración, derechos y reconocimiento a esas diferencias.

La continuidad del trabajo del Programa de Formación Docente en Interculturalidad con los estudiantes de la Universidad Católica Silva Henríquez depende de la evaluación que realice tanto el Museo como la casa de estudios, no descartando que pueda ser aplicado también en otras universidades durante el 2019.

Texto: Oriana Miranda
Fotos: Julián Ortiz

Oir, ver y sentir: Cecilia Vicuña en el Precolombino

Cecilia-Vicuna_700-x-440
Conmemorando el cierre de la 12ª Muestra Cine+Video Indígena y por motivo del aniversario 37 del Museo Precolombino, el jueves 13 de diciembre realizaremos una serie de actividades gratuitas para todo público, incluyendo visitas mediadas por la recién inaugurada exposición La fiesta de las imágenes en los Andes y el estreno de un documental de la artista Cecilia Vicuña.

Programa:

– 18.00 horas: Apertura de puertas.
– 18.30, 19.00 y 19.30 horas: Visitas mediadas por la exposición temporal La fiesta de las imágenes en los Andes.
– 20.00 horas: Estreno del documental La escuela del oir de Cecilia Vicuña, realizado por Paula Leonvendagar.
– 20:30 horas: Conversatorio “Educar conectando a los niños con su sonido ancestral”. Participan Cecilia Vicuña, poeta, artista y cineasta chilena de larga trayectoria internacional y Alicia Villarreal Mesa, artista visual y profesora de la Facultad de Arte de la Universidad Católica de Chile.
Sobre el documental La escuela del oirCecilia Vicuña y Claudio Mercado conversan sobre el trabajo que ambos realizaron en la comunidad de Caleu, en la cordillera de la costa central de Chile, en 1995. Caleu es un antiguo centro ceremonial cuya tradición de bailes Chinos renace y se “duerme” desde hace varias décadas por el influjo de la cultura santiaguina que no valora el arte nativo. El trabajo en Caleu fue auspiciado por La Escuela Oysi, o Escuela del Oir, creada por Cecilia Vicuña y James O’Hern. La escuela está orientada al rescate y la valoración de la sabiduría y el arte milenario de las culturas indígenas.

¡Te esperamos!

La fiesta de las imágenes en los Andes

Fiesta_700-x-300

Desde el 7 de diciembre al 26 de mayo en el Museo Precolombino, visita La fiesta de las imágenes en los Andes, exposición multisensorial que muestra las extraordinarias formas de comunicación de los pueblos andinos.

Taller Registro y Memoria

Quipu_700-x-440

El taller Registro y memoria es una instancia que busca generar nuevas perspectivas de análisis y formas de comprensión en torno a conceptos como tiempo, memoria y registro, entendiéndolos como expresión de concepciones culturalmente construidas por las distintas sociedades en diferentes épocas y lugares.

A través de materiales como quipus y textiles, ambos importantes medios de expresión de las sociedades andinas, el taller es una invitación a reflexionar y poner en discusión la propia percepción del tiempo, la historia y las maneras en que ésta es registrada y transmitida en nuestra sociedad.

El taller es gratuito y consta de una sesión el día sábado 15 de diciembre de 16 a 18 horas en las dependencias del Museo Precolombino (Bandera 361, Santiago). Dirigido a personas mayores de 15 años, con cupos limitados de hasta 30 participantes seleccionados por orden de inscripción.

INSCRÍBETE AQUÍ EN EL TALLER GRATUITO REGISTRO Y MEMORIA
¡Cupos agotados!

La voz de los piojos

Piojos_700-x-440 2

Alejandra Perotti es una de las pocas acarólogas en el mundo. En su laboratorio en el Reino Unido, la bióloga argentina ha pasado los últimos 20 años de su vida estudiando insectos, ácaros y piojos. Esto la trajo al Museo Precolombino, donde se ha dedicado a la minuciosa búsqueda de piojos y liendres en sombreros y textiles milenarios, cuyo ADN le permitirá descubrir información relevante sobre sus portadores, los humanos que habitaban América.

A través de la extracción del ADN del piojo, Alejandra recupera también el del humano que lo hospeda, lo que le permite caracterizarlo genéticamente. “Lo bonito de este proyecto es que te permite informarte de la historia de estas personas: cómo migraban, dónde se ubicaban, hace cuántos años existía su cultura, todo esto se puede estimar a través del ADN ancestral que se obtiene de los piojos”, explica.

¿Qué buscas averiguar sobre los antiguos habitantes de América?

El Cono Sur es muy interesante porque no se sabe bien cómo ocurrieron las migraciones de los humanos más tempranos ni cuándo llegaron, ¿hace ocho mil años, hace veinte mil años?, hay un debate en general. Se sabe que entraron a América del Norte por Bering y aparentemente hubo una migración por la costa Pacífica, con lo que en mil o dos mil años llegaron al sur de Sudamérica en Tierra del Fuego. O sea, fue bastante rápido. Lo que me interesa no es solamente entender cómo se movían sino además saber si hubo contacto con polinesios, sobre todo por la costa del Pacífico en Sudamérica. Eso se puede saber a través de los piojos, ya que algunos polinesios tienen una especie determinada de piojos asociada a ciertas poblaciones indígenas. Por eso es importante recurrir a muestras ancestrales de cuando todavía existían los grupos étnicos originales, mucho tiempo antes de la llegada de los colonizadores.

¿Por qué decidiste venir al Museo Precolombino?

Es la segunda vez que vengo y probablemente lo haga una tercera. El Museo Precolombino tiene una amplia sección de textiles y, para mi trabajo, lo más importante es el acceso a material que contenga piojos. Los humanos y todos los animales llevamos los piojos puestos, hay una asociación entre los piojos y la ropa y sombreros que vestimos. Las liendres, que no se despegan fácilmente, están frecuentemente añadidas al textil. Además, el cabello humano se utilizó en el pasado, estoy estudiando sombreros que están hechos con ese material. La gente del museo ha sido extremadamente amable, lo que finalmente publique sobre esta investigación será en colaboración con las personas con las que trabajé aquí.

¿En qué ha consistido tu trabajo en el Museo?

En el Museo Precolombino pude chequear las momias chinchorro, las cabezas de jíbaro y los sombreros de las culturas Chimú y Nasca, entre otros, para sacar piojos o liendres. Después, con métodos de secuenciamiento muy modernos, puedo obtener el ADN del piojo y del humano y compararlo con bases de datos de estudios previos. Muchas veces las piezas están datadas por asociación cultural o con métodos modernos de fluorescencia o carbono. Sin embargo, cada cultura tiene marcadores genéticos determinados, por lo que al caracterizar a las personas genéticamente a través de su ADN puedes estimar con mayor precisión su edad, su circunstancia de entierro, de muerte y saber si hubo contacto con polinesios o no. Además, los insectos que se quedan en los textiles te permiten asociar a lugares, saber dónde estaba viviendo esa gente y cómo se desplazaba. Esto es de gran interés para un Museo como este, en que la mayoría de los objetos son de colecciones privadas y no se sabe con certeza de dónde provienen.

Además del ADN ancestral, ¿en qué otros proyectos estás trabajando? ¿Qué otra información es posible obtener de ácaros y piojos?

En este momento tengo proyectos en evolución en ecología y taxonomía, me interesa mucho el tema de evolución de los piojos y evolución humana y he hecho algunas cosas interesantes en antrópodos en general. Con los ácaros, estoy desarrollando la disciplina de la acarología forense, en la que trabajo con policías de todo el mundo que me traen casos cerrados, antiguos, casos que no se pudieron resolver pero en los que fueron encontrados ácaros. Cuando trabajas en cualquier escena del crimen necesitas, primero que nada, sea un ácaro o un insecto, identificarlo correctamente. Porque lo que te dice lo que ocurrió ahí, el testigo, es ese organismo, que te va a explicar lo que ocurrió si sabes interpretar la biología. Lo que yo siempre le digo a la policía al enviarles el reporte de las muestras es: “esto es lo que los ácaros dicen”. No es lo que yo digo, son los ácaros los que están hablando. Cada especie tiene su biología y si no la identificas correctamente no llegas a nada y una persona inocente puede terminar en la cárcel o un culpable suelto en la calle, todo porque el perito identificó mal el organismo. Es muy delicado y requiere extremo conocimiento de la taxonomía del grupo con el que trabajas. Lamentablemente este conocimiento se está perdiendo, porque en Europa y en Estados Unidos los acarólogos están desapareciendo. Actualmente soy el único laboratorio en todo el Reino Unido que forma profesionales en taxonomía de ácaros.

¿Por qué crees que hay tan pocos acarólogos en el mundo?

Porque a nivel mundial la taxonomía, que sería la clasificación de los organismos, en los últimos 30 o 40 años se desestimó totalmente. Se le dio prioridad a los proyectos de investigación que apuntan a estudiar genética o ecología. Así se destruyó la base de la pirámide: si destruyes la taxonomía destruyes la pirámide de la biología. 

IMG_7196 baja

IMG_7208 baja

IMG_7204 baja

Entrevista y fotos: Oriana Miranda

Entrevista a José Luis Martínez, curador de la nueva exposición del Precolombino: “Las fiestas son gigantescos espacios de intercomunicación”

Jose-Luis_700-x-440

Para los pueblos que habitan y habitaron los Andes, el lenguaje es todo: nuestra gesticulación, la manera en que nos paramos, los colores que vestimos, la forma de mirar. Para José Luis Martínez, antropólogo especializado en el estudio del mundo andino, también. Por ello, junto a un equipo interdisiciplinario de lingüistas, arqueólogos e historiadoras, creó La fiesta de las imágenes en los Andes, exposición temporal del Museo Precolombino que promete al público experimentar la multisensorialidad de la comunicación andina y reconocerla en sus propias prácticas culturales.

¿Cómo nace esta exposición?

Al estudiar las sociedades andinas por más de una década, nos dimos cuenta de que habían registrado su memoria, su historia, sus valores y sus concepciones del mundo en un montón de objetos. En los Andes, un vaso no solo se usa para beber: se mira, se toca, se huele, es considerado vivo. La pintura, los colores, las formas, las texturas dicen cosas, pero nos hemos olvidado de aprender a leerlas, de decodificar lo que dicen. Esto no podía ser resuelto sólo por un arqueólogo, ni por un etnohistoriador o un lingüista. Hemos estado trabajando todos, con el objetivo de develar al mundo de los investigadores que necesitamos incorporar todos estos materiales para el conocimiento de las sociedades pasadas.

¿Cómo fue la experiencia de este trabajo interdisciplinario?

El equipo de curadores de la exposición formó parte de tres proyectos Fondecyt y ha estudiado minuciosamente los materiales que vamos a mostrar, sobre los cuales podamos decir cosas. Está Paula que es lingüista, Carola y Carla, que son etnohistoriadoras, y yo, que soy antropólogo. En el camino nos fuimos enamorando de los queros, del arte rupestre, de los bailes y el teatro, de los tejidos, de la cerámica, de las tablas y nos fuimos dando cuenta de que nos abrían una puerta a conocer cuestiones mucho más profundas acerca de los sistemas de pensamiento y comunicación andinos y a romper con una mirada que venía de nuestra propia formación occidental, que supone que lo oral es lo que manda y todo lo demás es una traducción o una copia.

¿Por qué la exposición se llama La fiesta de las imágenes en los Andes?

Porque la fiesta en los Andes es uno de los lugares donde funciona con más potencia el acto comunicativo, que es esencialmente social, colectivo. Las fiestas son gigantescos espacios de intercomunicación, de emisión y recepción de relatos, cuentos, historias, mitos y memoria. En sus varios días de duración se recibe una cantidad de información notable; la gente está diciendo cosas, están pasando cosas. En el mundo occidental, yo me pongo frente a un cuadro y lo decodifico: yo soy el activo y el cuadro es pasivo. En los Andes, en cambio, los sistemas visuales te dicen; las imágenes son activas y están llenas de relatos.

¿Cómo trasladar esta fiesta de las imágenes y la multisensorialidad de los Andes a la exposición?

Ha habido una preocupación súper importante por la luz, por el sonido y por el tacto; hay algunos objetos que se van a poder tocar y al final puedes ser parte de una experiencia multisensorial, moviéndote dentro de unas láminas semitransparentes con imágenes y con sonido. Vas a pasar por lugares que evocan una experiencia sensible respecto del pasado y también del tiempo. Para nosotros el tiempo es una cosa abstracta, pero en los Andes el presente tiene color, el futuro tiene color, el pasado podrá tener olor y ciertas texturas. A ver si algo de eso logramos que quede en la exposición.

¿Cuál te gustaría fuese la reflexión del público al visitar La fiesta de las imágenes en los Andes?

Primero una empatía: nosotros también poseemos sistemas de comunicación multisensoriales, nos podemos decir cosas sin necesidad de escribir, inclusive sin necesidad de hablarnos. Tenemos emoji, caminamos por la calle escuchando Spotify, cantando y moviéndonos. Eso también comunica. Y segundo, un enganche, que quieran saber más. Con esos dos objetivos yo me doy por satisfecho.

Comunicar para resistir

Los pueblos andinos transmiten información por largas distancias de manera eficaz, a través de imágenes, bailes, músicas y objetos que pueden ser entendidos sin necesidad de hablar el mismo idioma. Estos mecanismos fueron creados hace miles de años, resistieron la invasión española y siguen vigentes hasta el día de hoy. “Las sociedades andinas no se han olvidado que tienen cinco sentidos o más para comunicarse y pensar. Sus sistemas de comunicación se han transformado, pero su estructura esencial sigue funcionando y están ahí, para que los veamos y aprendamos de ellos”, explica José Luis.

La mantención de estas formas de comunicar, ¿puede comprenderse como un acto de resistencia cultural luego de la invasión?

Yo diría que hay tres cosas. Primero, autonomía; la decisión de tomar e integrar lo que trajeron pero también seguir haciendo lo nuestro. Esto tiene que ver con una tenacidad histórica que se expresa también lingüísticamente: una cultura tan potente no se desarma de buenas a primeras. Lo segundo es que claramente hay una dimensión política de resistencia, en algunos casos, pero también de conservación de una identidad, de una dignidad. Hay también una eficacia que para nosotros es muy sorprendente. Son mensajes tenaces que permiten construir identidad, enunciar políticamente, resistir y guardar  autonomía: yo puedo decir las cosas que quiero decir, no tengo que aprender a escribir para poder hacerlo. Hay un relato precioso de una sublevación de campesinos analfabetos en Bolivia hace unos 60 años atrás. ¿Cómo lo hicieron, cómo avisaron? Usaron quipus. Inventaron que al amarrar una cuerda con otra se podía decir tiempo, ya no sólo cantidades, nombres o lugares. Los quipus les permitían decir, no les era necesario escribir alfabéticamente. Fue de una eficacia notable.

En esta exposición, ¿por qué decidieron hablar de los Andes y no de cada sociedad andina en particular?

Porque desde hace mucho tiempo hay una propuesta teórica lo suficientemente consolidada que permite reconocer a los Andes como un espacio multicultural y multilinguístico, en el que se han dado un conjunto de experiencias históricas y culturales compartidas que hacen que, más allá de las diferencias específicas, haya elementos que se pueden reconocer como comunes. Las sociedades de Ecuador, Perú, Bolivia, el norte de Chile hasta el valle central y el noroeste de Argentina componen una enorme área cultural con pensamiento autónomo y una serie de propuestas teóricas que se expresan políticamente. La ciudad de Santiago, por ejemplo, es mucho más andina de lo que estamos dispuestos a reconocer. Primero por la toponimia, que es también una expresión de la historia. Pero además, compartimos con todos los Andes parte de nuestras prácticas culturales y características ecológicas, como el clima. Nuestra experiencia sensible, nuestra manera de ser en el mundo es andina, para un montón de cosas.

Entrevista por Oriana Miranda
Foto por Julián Ortiz