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A quince años de Cuentos de Animales, relatos precolombinos para niñ@s

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El 7 de diciembre de 2002 fue inaugurada Cuentos de Animales, la primera –y, hasta el momento, la única- exposición del Museo Precolombino diseñada especialmente para niñas y niños.

“La idea de hacer esta exposición surgió por la autocrítica que nos hicimos durante esos años de que siempre habíamos concebido que el Museo era para adultos. De repente, empezamos a cuestionarnos eso”, recuerda José Berenguer, curador jefe del Precolombino.

Yakana, la Llama Celeste, el Hombre Jaguar, la Orca que hacía llover, el Pato Ketru, los malos presagios del Cóndor y la Curandera, el Colibrí y el Búho fueron las historias escogidas para esta exposición. Originarios de las culturas Atacameña, Chavín, Nasca, Mapuche, Inka y Moche, estos relatos sobreviven hasta el día de hoy en los pueblos originarios de América.

“Los cuentos están incrustados en nuestra cultura desde la época de las cavernas. La narrativa es una cuestión muy humana que surge con las capacidades lingüísticas y a través de ella nos vamos socializando”, explica José Berenguer.

Estos siete animales estaban representados en 61 piezas de la colección del Museo y 75 de colecciones particulares, más ocho réplicas que podían ser tocadas por los visitantes. Cada vitrina era acompañada de cubos luminosos con iconografías al estilo de historietas.

Con Cuentos de Animales comienza el uso de videos en las exposiciones. Claudio Mercado, jefe del área de Patrimonio Inmaterial del Museo, fue el encargado de realizar las bandas sonoras que acompañaban cada módulo y dos videos de mitos precolombinos que tenían como protagonistas a los animales.

“Un señor en Ayquina, un pueblo atacameño al interior de Calama donde había estado haciendo etnografía varios años, me había contado el cuento del cóndor y el zorro, que es el mito de origen de los vegetales y las plantas en Los Andes. Quise hacerlo video y lo hice con mi familia, mi negra hizo todos los monitos en plasticina y mis hijos que tenían 5, 4 y 3 años en esa época los movían con unos palitos y unas cuerdas. Ese cuento quedó re bonito porque es tan sencillo, tan evidente que no tiene ninguna pretensión, todo fue hecho en casa de manera súper simple”, explica Claudio Mercado.

“También hicimos el cuento del mito de la Yakana que era súper básico: mostrar cómo en el pensamiento de Los Andes la llama, la perdiz, el sapo y la culebra están en la Vía Láctea. Es súper simple, nada que ver con lo que tenemos ahora en la exposición Taira, el amanecer del arte en Atacama”, agrega.

En la sala de exhibición, un grupo de cuentacuentos brindaba funciones a ciertas horas. Además, se exhibió una selección de las creaciones en cerámica inspiradas en la exposición, desarrolladas por niñas y niños en un taller complementario.

El rincón de los cuentacuentos en la sala de exhibición.

El rincón de los cuentacuentos en la sala de exhibición.

Aunque su duración estaba prevista hasta marzo de 2003, Cuentos de Animales se extendió hasta el 25 de mayo, atrayendo como público a 90 mil personas. Nueve años después, se editó el libro Cuentos de Animales, con las ilustraciones originales diseñadas para la exposición.

“Curiosamente, nunca más volvimos a hacer una exposición para niños y ya tenemos copada la agenda para los próximos años, pero podríamos volver a hacerlo. Con los medios que hoy existen, sería muy entretenido”, reflexiona José Berenguer.

A su juicio, después de Cuentos de Animales nunca se dejó de pensar en el público infantil, haciendo de ahí en adelante que las exposiciones fuesen más sencillas, por ejemplo, en términos de lenguaje. “El hecho de que nos asociáramos con la Fundación Mustakis y su Sala ZIM hizo que ya no nos sintiéramos tan mal con ese pequeño pecado, porque tenemos un área infantil. Aun así, yo diría que de todas maneras sigue siendo un desafío instalar no solamente una exposición específicamente para niños, sino que también una exposición para adultos que pueda dar cuenta de ese segmento de público más pequeño”, agrega.

Claudio Mercado coincide en ese diagnóstico: “la idea de los cuentos era muy buena, además, los animales, para los niños, son súper cercanos. 15 años después, sería fantástico que le diéramos una vuelta y que pensáramos en otra exposición para niños, porque a ese tipo de exposiciones también vienen los adultos, son más transversales”.

Texto: Oriana Miranda

¡Gracias por venir a nuestra fiesta!

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El domingo 3 de diciembre celebramos los 36 años del Museo Chileno de Arte Precolombino, un día hermoso gracias a su cariño y compañía.

Agradecemos a las 1550 personas que disfrutaron, aprendieron, se emocionaron y se conectaron con el arte precolombino en las rutas guiadas temáticas a cargo de nuestro director Carlos Aldunate, nuestro curador jefe José Berenguer y todo el equipo del Museo, a quienes participaron del pasacalles ¡Soy migrante! y a todos quienes se sumaron a los recorridos patrimoniales a pie y en bicicleta.

“La existencia de un museo no es posible sin su público. Queremos conectarlos con el arte indígena americano a través del corazón y abrir las puertas del Precolombino a más y nuevos públicos y en eso está comprometido todo nuestro equipo. Creemos que los museos son espacios de asombro, encuentro, diálogo y reflexión, y con ese norte, queremos estar más cerca de las personas. Esta celebración no es sólo del Museo sino que de todas las personas e instituciones que han colaborado y han hecho posible estos 36 años de historia”, afirma Carlos Aldunate.

Muchísimas gracias a Cultura Mapocho, Bicipaseos Patrimoniales, Kolombia Kultura Itinerante, Fundación Mustakis y el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes por ayudarnos a hacer esta maravillosa fiesta posible.

¡Queremos cumplir muchos más años junto a ustedes!

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Texto: Oriana Miranda

Fotos: Julián Ortiz y Camila M. Dobbs

Rodrigo Tisi sobre Taira, la nueva muestra del Precolombino: “No he trabajado en un proyecto como este en Chile”

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Rodrigo Tisi y su equipo están a cargo del diseño y montaje de Taira, el amanecer del arte en Atacama. “No he trabajado en un proyecto como este en Chile”, destaca el arquitecto, premiado en la categoría Museografía y Exhibiciones de la 6ta Bienal de Diseño por la muestra temporal Rostros del Norte Grande, también del Museo Precolombino.

¿Cómo fue el proceso reflexivo que determinó el diseño de la museografía de Taira, el amanecer del arte en Atacama? ¿Cuáles fueron tus referencias e inspiraciones?

El proceso fue inspirado por diversas conversaciones con el equipo del Museo, además de visitas a terreno. Visitar el desierto y el valle del Loa repercutió en diversas decisiones que hemos considerado para el diseño particular de ciertas atmósferas y experiencias que se verán en Taira. El paisaje rotundo horizontal, con tiempo casi suspendido del desierto, además de toda la diversidad del valle del Loa, han sido recursos visuales que activan la narrativa de la historia que contamos, de manera abierta.

¿Cuál ha sido el mayor desafío de diseñar una exposición de esta envergadura?

El mayor desafío han sido las soluciones tecnológicas y constructivas que hemos ido explorando con todo el equipo para lograr un diseño consistente con los desafíos e ideas que nos ha planteado el curador de la muestra. Sin duda que la capacidad tecnológica ha sido un desafío en sí misma, producto de todas las concesiones que hemos hecho para poder tener en la muestra lo que queremos presentar.

¿Qué es lo que hace distinta a esta exposición de los otros proyectos que has desarrollado en los que involucras arte y diseño?

No he trabajado en un proyecto como este en Chile. Sobre todo, lo que destaco es el proceso evolutivo de desarrollo y de prototipos que hemos ido probando. Una exposición como esta requiere de muchas pruebas y error para lograr los desafíos que nos hemos propuesto como diseñadores y artistas para resolver el encargo del Museo. Los formatos de exposición, desde lo clásico, mostrando objetos, hasta recursos digitales, mostrando animaciones, hacen que lo audiovisual sea un componente fuerte, para proponer distintos niveles narrativos que cuentan una historia de manera diferente en su propia ley.

¿A qué criterio responde la idea de descargar una aplicación dentro de la muestra?

Responde a la idea de interacción y recuerdo, que la gente se podrá llevar a casa. Nos gusta la idea de que la exposición funcione en distintos formatos y niveles de despliegue o vitrina, que contribuyen a transmitir una narrativa y experiencia diferente. Creo que eso será lo más atractivo de Taira.

¿Cómo se logra desde la museografía que el público aprecie la experiencia estética del arte de Taira y además la entienda?

El público verá el arte rupestre reanimado, con la posibilidad de apreciarlo desde la contemplación. Pero también podrá seccionarlo y entenderlo por el relato y el estudio científico, a través del dibujo de ciertas piezas que son el testimonio del tiempo pasado de Taira.

¿Cuál sería el mensaje o idea principal que quisiste transmitir a través del diseño y que te gustaría que la gente se llevara como reflexión tras visitar la exposición?

Que el arte rupestre, además de ser un arte de representación, describe un mundo ancestral que se conecta con nosotros y el lugar en que vivimos, proyectado hacia el universo. Creo que lo que estamos logrando transmitir es que el arte rupestre muestra un momento suspendido del tiempo y lo imprime en las piedras del desierto. Con este arte de representación nos damos cuenta que no somos casi nada en materia y tiempo pero, sin embargo, casi todo en pensamiento, consciencia y sentimientos, algo mucho menos medible.

Texto y foto: Oriana Miranda

¡Celebremos juntos 36 años!

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Este domingo 3 de diciembre, el Museo Precolombino celebra 36 años con una fiesta. Habrá entrada liberada durante toda la jornada a partir de las 10 de la mañana (sugerimos el ingreso hasta las 17:30 horas) con una gran programación pensada para disfrutar en familia.

La misión del Museo Precolombino es conectar a las personas con América Precolombina, para que a través del conocimiento y la valoración de su arte puedan reconocerse como herederos de un pasado común. “La existencia de un museo no es posible sin su público. Queremos conectarlos con el arte indígena americano  a través del corazón y abrir las puertas del Museo Precolombino a más y nuevos públicos y en eso está comprometido todo nuestro equipo. Creemos que los museos son espacios de asombro, encuentro, diálogo y reflexión, y con ese norte, queremos estar más cerca de las personas. Esto no es solo una celebración del Museo, sino que de todas las personas e instituciones que han colaborado y han hecho posible estos 36 años de historia”, expresa Carlos Aldunate, director del Museo Chileno de Arte Precolombino.

La celebración del aniversario cuenta con la colaboración de Fundación Mustakis, Cultura Mapocho, Bicipaseos Patrimoniales y el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes.

Uno de los puntos más atractivos de los festejos del aniversario son las actividades con el equipo del Museo quienes realizarán encuentros, intervenciones y visitas mediadas por las salas, además de la programación pensada para niños y niñas. Junto a esto se suma el pasacalle ¡Soy Migrante! en el que participarán agrupaciones culturales de Argentina, Brasil, Colombia, Ecuador, Haití, Perú y Uruguay. El recorrido comenzará a las 11:30 horas en Plaza de Armas trasladándose a Paseo Ahumada, Paseo Huérfanos, Bandera y finalizando en el frontis del Museo en la Plaza Montt Varas donde habrá presentaciones de baile y música hasta las 14:00 horas, con presencia de la Subdirectora Nacional del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, Ana Tironi. Esta actividad se enmarca en la conmemoración del Mes Migrante, organizado por el Museo y el Festival Migrante, organizado por el CNCA, celebrando en conjunto la  diversidad y riqueza de nuestras culturas.

“Conocernos, reconocernos y reflexionar a partir del arte precolombino sobre quienes somos hoy como sociedad es una preciosa invitación que nos hace el Museo Precolombino en su aniversario. Porque sus colecciones no solo ponen en valor una época, sino que también nos cuestionan como ciudadanos de hoy, y es por eso que me parece tan simbólico que esta fiesta ciudadana incorpore a nuestros migrantes, ya que así como el museo nos muestra que América tiene un pasado común, también evidencia que nuestra cultura está construida por la diversidad y riqueza de sus nuevas expresiones”, declara Tironi.

Siguiendo con la programación del Museo, habrá recorridos temáticos, una gran venta de libros con descuentos de hasta un 80%, muestras educativas en las salas, paseos patrimoniales en bicicleta y a pie y un gran cierre con música en vivo a cargo del grupo gipsy chileno Afoicure.

Programa:

• 10:00 a 12:00 hrs. De la calle al Museo con Bicipaseos Patrimoniales. Recorrido Bicipaseo Paisaje Precolombino (sin inscripción). Punto de acercamiento a las 9:30hrs. en la Plaza Baquedano (esto es para quienes no saben llegar al punto de partida) el punto de partida e inicio de la ruta es a las 10:00 hrs. Acceso Huelén del Mapocho Pedaleable.
Pueden ver los detalles de la ruta en el evento del Bicipaseo AQUÍ.

• ¡Cupos agotados! 10:00 a 12:00 hrs. De la calle al Museo con Cultura Mapocho. Transformaciones del patrimonio en el siglo XXI se llama el recorrido a pie organizado por Cultura Mapocho por distintos puntos emblemáticos de la ciudad, hasta llegar al Museo, donde el grupo que participe será llevado a una visita privada al depósito del Museo. Punto de encuentro e inicio del recorrido: Plaza frente al Registro Civil en Huérfanos, esquina Manuel Rodríguez. Inscripciones al correo: [email protected]

• 10:00 a 14:00 hrs. ¡Ojo a la pieza! a través de sus sentidos podrán descubrir las técnicas de trabajo en metal de los antiguos artesanos. La actividad de mediación en sala estará a cargo de Andrés Rosales, del laboratorio de Conservación y Restauración . (sin inscripción)

• ¡Cupos agotados! 10:3015:30 | 17:00 hrs. Visita a los depósitos del Museo, una experiencia única para conocer el laboratorio junto a Pilar Alliende. INSCRÍBETE AQUÍ

• 11:00 a 13:00 hrs. Susurradores de cuentos de la Fundación Mustakis. 

• ¡Cupos agotados! 11:00 hrs. Recorrido por América Precolombina en el Arte junto a nuestro director, Carlos Aldunate. INSCRÍBETE AQUÍ

• 11:30 hrs. #SoyMigrante Pasacalle de música y baile. Recorrido por Plaza de Armas, Paseo Ahumada, Paseo Huérfanos, Bandera y cierre en Plaza Montt Varas. El pasacalle contará con la presentación de organizaciones culturales provenientes de Argentina, Brasil, Colombia, Ecuador, Haití, Perú, Uruguay y Venezuela. Tras el gran cierre en Plaza Montt Varas, a partir de las 13:00 hrs. cada agrupación realizará una presentación individual de música y baile.

• 11:00 | 12:00 | 13:00 hrs. Encuentro con el curador, actividad especial junto al curador jefe del Museo, José Berenguer, para conocer a solo dos días de su inauguración la nueva exposición: Taira, el amanecer del arte en Atacama. (sin inscripción)

•  ¡Cupos agotados! 11:00 | 12:00 | 13:00  hrs. Tejiendo historias, visita a la Sala Textil junto a Carole Sinclaire. INSCRÍBETE AQUÍ

• 14:30 a 17:30 hrs. ¡Ojo a la pieza! a través de sus sentidos podrán descubrir saber sobre las hojas de coca y sus usos en las culturas originarias. La actividad de mediación en sala estará a cargo de Mabel Canales, conservadora textil del Precolombino. (sin inscripción)
• ¡Cupos agotados! 15:00 | 16:00 | 17:00 hrs. Texturas, colores y diseños, recorrido textil por Chile antes de Chile junto a Carla Díaz. INSCRÍBETE AQUÍ

• 16:00 a 17:30 hrs. ¡Ojo con la música precolombina! Muestra sonora junto a Claudio Mercado. (sin inscripción)

• 10:00 a 17:00 hrs. Exploradores del Precolombino (actividades para el público familiar) ¡Armemos las piezas! Los colores de la fauna precolombina y proyección de capítulos de la serie Tikitiklip y el Cuento del Jarropato, a cargo del equipo Comunicaciones y Públicos. (sin inscripción)

• 10:00 a 17:00 hrs. Rutas guiadas temáticas con el equipo de mediadores del área Educativa (sin inscripción):

  1. Vivir y morir en América precolombina: 10:00 | 12:30 | 14:30 horas.
  2. Lo femenino y masculino en América precolombina: 10:30 | 13:00 | 15:00 horas.
  3. El Poder del vestuario: identidad, prestigio y autoridad: 11:30 | 13:30 | 15:30 horas.
  4. Olores y sabores precolombinos: 12:00 | 14:00 | 16:00 horas.

• 10:00 a 17:00 hrs. ¡Gran venta de libros! Las más reconocidas y prestigiosas publicaciones sobre arte precolombino, arqueología, antropología y literatura infantil, entre otras espectaculares ediciones del Museo estarán a la venta con descuentos de hasta un 80%. Revisa el listado de libros a la venta AQUÍ

17:30 hrs. ¡Música en vivo! Una gran fiesta merece un gran cierre, para finalizar la jornada tendremos la presentación en vivo de la banda Afoicure en el Patio Sur.

¡[email protected] esperamos!

José Berenguer: “Pensar en Taira solo como un objeto de arte es limitarlo”

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Más de treinta años de investigación permitieron a José Berenguer, curador jefe del Museo Precolombino, alcanzar un profundo conocimiento del arte rupestre plasmado en el Alero Taira, ubicado a unos 75 kilómetros al noreste de la ciudad de Calama, en el curso superior del río Loa. La belleza, complejidad y vitalidad de Taira, así como el mensaje de sus habitantes actuales y ancestrales, serán plasmados en la exposición temporal: Taira, el amanecer del arte en Atacama, que se presentará desde el 1 de diciembre 2017 al 27 de mayo 2018 en el Museo Precolombino.

“Aquí hay un trabajo de hormiga, porque la ciencia requiere dedicación, pero también lo pasamos muy bien”, comenta José Berenguer, quien después de décadas de viajes e historias está vinculado afectivamente a la comunidad de Taira. “Ha pasado el tiempo, también por mí y para la gente. Esta generación de dirigentes en Atacama tiene súper claro lo que hay que hacer, lo que hay que exigir y para donde van. Eso a mí me gusta mucho”.

José Berenguer en Taira. Septiembre 1994.

José Berenguer en Taira. Septiembre 1994.

¿Cómo surge la idea de hacer una exposición sobre el arte rupestre de Taira?

Hacer una exposición sobre arte rupestre en general era una vieja idea. De hecho, la segunda exposición temporal que hicimos en el Precolombino, en 1983, fue sobre ese tema. Esa exposición anduvo viajando por el país, Sudamérica y Europa y nos dejó con ganas de hacer algo nuevo. Yo quería hacer una exposición sobre toda la zona del desierto de Antofagasta, pero Carlos Aldunate (director del Museo) dijo “preferiría que te concentraras en Taira”. Acepté el desafío y decidí tomarlo como una oportunidad para retomar la investigación que había comenzado a principios de los años 80 sobre el estilo de arte rupestre del Alero Taira.

¿Cuál es el rol de la Comunidad Indígena Atacameña Taira en este proyecto?
Lo primero es decir que ellos son viejos amigos míos. Llegué muy joven allí, el año 72, los abuelos y abuelas de la actual comunidad fueron los que me permitieron investigar en el Valle. Hemos pasado un montón de cosas juntos, nos vemos cada cierto tiempo y existe una relación de mucho afecto y respeto. A principios de los años 2000, la gente que vive en el Valle decidió constituirse como comunidad indígena. Aunque todavía no han conseguido todo lo que aspiran, yo no necesito que ellos sean una comunidad formal para quererlos y desear trabajar con ellos. Cuando les dije lo que queríamos hacer, les fascinó el tema. Hicimos un convenio donde nosotros les prestábamos asesoramiento en un espacio cultural que están construyendo y ellos nos daban información sobre cómo ven las pinturas y grabados, la vida, la tierra, la religiosidad, la cosmovisión, el paisaje, el río y cuáles son los problemas fundamentales de Taira. Todo el material que logremos acumular, en fotografía, filmaciones y dibujos, va a exponerse en ese espacio cultural y se destinará a un lugar donde esté guardado para el futuro, algo así como una memoria del Valle del Alto Loa y de la Comunidad Indígena Atacameña Taira. Entonces, su rol es muy importante en esta exposición.

¿Cuánto tiempo tomó la producción de Taira, el amanecer del arte en Atacama?
Empezamos a trabajar en octubre del año pasado. Viajé a Taira para conversar, ver cómo estaban las cosas y evaluar si podríamos hacer la exposición o no. A fines de diciembre estábamos proponiendo este tema a BHP / Minera Escondida y en enero habíamos hecho un primer proyecto de tres o cuatro hojas con una descripción de lo que queríamos. Rodrigo Tisi y su equipo venían de trabajar en la exposición Rostros del Norte Grande, una muestra tan medial que le dio la pista a Carlos Aldunate de que eso era lo que él quería. Nos propusimos trabajar con Rodrigo en la museografía y fue una relación que se dio muy bien. Ya a fines de enero estábamos con la decisión tomada y viajando nuevamente a Taira. Hubo por lo menos cuatro idas a terreno para completar todo lo que necesitábamos: en un momento nos pilló la lluvia, temporales, no podíamos cruzar el río, estaba nublado y no podíamos ver las estrellas, tuvimos días preciosos también y un invierno muy despejado pero helado. Toda esa variabilidad de climas nos sirvió para entender un poco, a lo largo del año, lo que es este lugar tan especial, donde los antiguos atacameños unieron con su arte rupestre la tierra y el cielo.

¿Qué hace a esta exposición distinta de otras que han pasado por el Museo?

Con respecto a las anteriores, esta exposición es menos objetual, tenemos menos vitrinas con piezas. Hay, desde luego, piezas excepcionales que vienen a contextualizar un poco el tema del arte rupestre, pero en lo fundamental es una exposición donde la visualidad es clave: la gente va a entrar y va a tener inmediatamente, antes que cualquier cosa, más de 50 fotografías de 360° que van a estar fundiéndose o cambiando. Se van a llenar los ojos con el paisaje. Si uno va a Taira se da cuenta de que el paisaje, todo lo que lo rodea, es significativo; desde el cerro que está a lo lejos, las arenas que se mueven con el viento, la grieta del cañón, el volcán, los manantiales, el río, todo es pertinente. Por ello, secar esos manantiales o interceptar sus aguas subterráneas más arriba, en la Pampa del Avestruz, sería fatal, porque sería vaciar de sentido a Taira, sin prejuicio de todo el daño que produciría en el río Loa. Taira tiene un arte rupestre particularmente interesante y único. Es un experimento museístico, un desafío enorme, no sabemos cómo va a salir, tenemos cierta ansiedad por lo que va a pasar, pero había que intentarlo.

¿Qué experiencia se pretende generar en los visitantes de Taira, el amanecer del arte en Atacama?

Taira es muy bello. Sin embargo, pensarlo solamente como una joya estética o como un objeto de arte es limitarlo. La gracia de nuestros 30 años de investigación es que hemos ido tratando de penetrar en el contenido de las imágenes. Una cosa es decir que ahí hay una llama, pero otra cosa muy diferente, mucho más profunda, es decir que esa llama significa un concepto, un valor: la fertilidad, la fecundidad del rebaño y también de la propia sociedad de pastores. En nuestra exposición, buscamos que el visitante sienta el placer estético, pero también perseguimos el goce de entender las cosas, porque pensamos que cuando se aprecia algo porque es muy bonito y al mismo tiempo se entiende, surge el respeto por ese bien cultural. Conocer es el paso esencial para que ese patrimonio sea valorado por la gente y de la valoración surge en forma natural la necesidad de protegerlo.

¿Por qué es importante generar ese entendimiento del arte de Taira?

El Alero Taira es un patrimonio que está expuesto y que puede desaparecer, de hecho nosotros hemos notado deterioros, cosas que se han llevado. Estamos preocupados por eso. Por otro lado, hay un mensaje muy interesante y actual en Taira. Sus imágenes son una celebración de la vida, no solamente por la fertilidad, por la fecundidad, sino porque en el fondo, lo que está diciendo es que si tú cuidas el medio ambiente, los manantiales, los cerros, las arenas, las aguas, el río, te estás cuidando a ti mismo. Si esa idea la gente la entiende, Taira va a representar un nuevo amanecer dondequiera que sea, constituirá una especie de renacimiento. Queremos lograr respeto por el patrimonio, respeto por el medio ambiente y respeto por la ciencia, porque estas cosas y estos conocimientos no surgen de la nada. Aquí hay un trabajo duro de 30 años y tres proyectos de investigación de Fondecyt. Es necesario decirle a la gente que la ciencia es importante y produce también realización, en momentos en que recibe una inversión de apenas el 0.38% del PIB.

Una de las hipótesis de tu investigación es que los habitantes de Taira pintaban lo que deseaban. ¿Cuál es, entonces, tu deseo para esta exposición?

Mi deseo es que realmente el mensaje fundamental de la exposición llegue y que lo pasen bien. Que vean que a la ineludible experiencia estética que generan los grabados, pinturas y pictograbados es posible sumar otra memorable fuente de goce: el placer de entenderlos.

Texto y foto de portada: Oriana Miranda

Inédita exposición sensorial recrea la inmensidad del arte rupestre

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  • La muestra, inédita en Chile, trae la belleza y complejidad del arte rupestre de Taira al Museo Precolombino, del 1 de diciembre al 27 de mayo.
  • Organizada por el Museo Precolombino y la Comunidad Indígena Atacameña Taira, actuales habitantes del lugar donde se ubica el sitio arqueológico investigado.

El Museo Chileno de Arte Precolombino y BHP / Minera Escondida presentan Taira, el amanecer del arte en Atacama, una exposición que traerá la belleza, complejidad y vitalidad del arte rupestre de Taira al Museo Precolombino entre el 1 de diciembre de 2017 y el 27 de mayo de 2018.

Una sucesión de imágenes en 360°, un viaje fílmico telescópico que imita el vuelo de un cóndor y un espectáculo donde el público experimentará la atmósfera, fantasía y realidad de los fenómenos astronómicos de Taira son algunas de las novedades de esta exposición inédita en Chile, que releva un sitio arqueológico cuyas representaciones rupestres son incomparables en la prehistoria del arte americano.

“Esta es una exposición muy novedosa que creo no se ha hecho nunca en nuestro país. Se basa en una larga investigación de nuestro curador, José Berenguer, y por lo tanto es una expresión de arte rupestre muy bien documentada. Museográficamente es aventurada, con la inclusión de nuevos medios y alta tecnología”, explica Carlos Aldunate, director del Museo Chileno de Arte Precolombino.

La muestra cuenta con la colaboración en testimonios y saberes ancestrales de la Comunidad Indígena Atacameña Taira, actuales habitantes del lugar donde se ubica el sitio arqueológico investigado.

Taira, el amanecer del arte en Atacama se enmarca dentro de la alianza de colaboración que sostienen hace más de una década BHP / Minera Escondida y el Museo Chileno de Arte Precolombino, que ha llevado a producir proyectos culturales de gran relevancia para el país. Este aporte al patrimonio propio de los pueblos precolombinos, especialmente aquellos del actual territorio chileno, tiene por objetivo demostrar que el mundo precolombino no es algo del pasado, sino que permanece en nuestro acervo genético y cultural.

“Nuestra alianza con el Museo Chileno de Arte Precolombino tiene ya más de quince años y es parte de un compromiso de BHP a nivel global. En Australia y otros países donde tenemos operaciones también desarrollamos  proyectos para reconocer y celebrar el arte y la cultura indígenas. En nuestro país, junto con continuar trabajando en nuevos proyectos que incorporen una activa participación de las comunidades indígenas locales, ahora estamos iniciando una iniciativa de intercambio cultural con Australia, que esperamos sea el inicio de una colaboración a largo plazo entre el Museo Precolombino y la National Gallery de South Australia”, señala Daniel Malchuk, presidente de BHP Minerals Americas.

El placer del entendimiento

Además de una joya estética, el arte de Taira fue también rigurosamente estudiado, con un consistente relato basado en conocimientos científicos. “Taira es muy bello. Sin embargo, pensarlo solo como una joya estética o como un objeto de arte es limitarlo. En nuestra exposición, buscamos estimular el placer estético, pero también el goce de entender el mensaje que hay detrás de las imágenes. Cuando se aprecia algo porque es muy bonito y al mismo tiempo se entiende, surge el respeto, en este caso, por los grabados, las pinturas y el patrimonio. Conocer es el primer paso para valorar algo y valorar conduce a la preservación del patrimonio”, afirma José Berenguer, arqueólogo, investigador de la exposición y curador jefe del Museo Precolombino.

Desde comienzos de la década de los 80 y con el apoyo de tres proyectos Fondecyt, José Berenguer desarrolló su investigación sobre el arte rupestre de Taira. Adentrarse en las ideas, prácticas y creencias religiosas de los actuales pueblos andinos en general le permitió interpretar el alero y sus representaciones, conocimiento que plasma en Taira, el amanecer del arte en Atacama.

En esta exposición, la museografía se desarrolla de manera innovadora, mediante dispositivos multimedia al servicio de la estimulación sensorial y los objetivos comunicacionales. “El paisaje rotundo horizontal, con tiempo casi suspendido del desierto, además de toda la diversidad del valle del Loa, han sido recursos visuales que activan la narrativa de la historia que contamos. Los formatos de exposición, desde lo clásico, mostrando objetos, hasta recursos digitales, mostrando animaciones, hacen que lo audiovisual sea un componente fuerte”, explica el arquitecto Rodrigo Tisi, quien junto a su equipo está encargado del diseño y montaje.

El mensaje de Taira

Entre las superficies rocosas de Taira se distingue un total de veintitrés paneles de arte rupestre: pinturas, grabados y pictograbados en diversas tonalidades de amarillo ocre, blanco y principalmente rojo. La antigua cultura de pastores que creó estas imágenes pensaba que plasmar figuras de llamas en lugares cercanos a manantiales propiciaba la multiplicación de los rebaños y la reproducción de su propia sociedad. Así, pintar, grabar o pictograbar llamas, era, derechamente, crear llamas.

Para los habitantes ancestrales de Taira, los seres humanos no son los dueños ni los dominadores de la naturaleza, sino simples administradores de recursos que pertenecen a las divinidades y les son facilitados solo durante un tiempo. Por ello, la gente les hace rituales y ofrendas, como es el caso del arte rupestre.

“Taira es una celebración de la vida, no solamente por la fertilidad y la fecundidad a la que apelan sus imágenes, sino porque, en el fondo, lo que está diciendo es que si cuidamos el medio ambiente, nos cuidamos a nosotros mismos. Si ese deseo que subyace a la muestra se entiende, Taira va a representar un nuevo amanecer, dondequiera que sea”, finaliza José Berenguer.

Taira, el amanecer del arte en Atacama es organizada por el Museo Chileno de Arte Precolombino y la Comunidad Indígena Atacameña Taira y auspiciada por Municipalidad de Santiago y el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes. Agradecemos la colaboración del Museo Arqueológico y Etnográfico Corporación de Cultura y Turismo de Calama, el Museo Arqueológico R.P. Gustavo Le Paige S.J. de la Universidad Católica del Norte, el Museo Nacional de Historia Natural y el Departamento de Antropología de la Universidad de Chile. La exposición es un proyecto acogido a la Ley de Donaciones Culturales.

Zona interactiva para la familia

La Zona Interactiva Mustakis del Museo Precolombino se renueva para acompañar la nueva exhibición Taira, el amanecer del arte en Atacama e invita a toda la familia a aprender jugando con actividades que ayudarán a grandes y chicos a entender por qué nuestros antepasados dejaron marcas en las rocas que nos maravillan hasta hoy.

Con Taira AR, un entretenido juego de realidad aumentada, podrán personalizar su propio arte rupestre y conocer los mitos de creación de las llamas, un animal muy importante para las culturas originarias del norte grande de Chile. Además, podrán tocar y escuchar a la “Roca que habla” para descubrir que, para las comunidades antiguas que habitaron las cercanías de Taira, grabar y pintar en ella era lo mismo que pedir un deseo.

TAIRA, EL AMANECER DEL ARTE EN ATACAMA

Exposición temporal: Taira, el amanecer del arte en Atacama

Lugar: Museo Chileno de Arte Precolombino (Bandera 361, esquina Compañía).

Fecha: Del 1 de diciembre 2017 al 27 de mayo 2018.

Horarios: De martes a domingo de 10 a 18 horas.

Entradas: General $4.500 | Estudiantes y vecinos de Santiago $2.000 | Menores de 10 años: Entrada liberada Visitas pedagógicas (profesor con curso de enseñanza básica o media: Entrada liberada |  Primer domingo de cada mes: Entrada liberada.

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Twitter:  @precolombinocl
Youtube: Museo Chileno de Arte Precolombino

El arte de ser diaguita: La extraordinaria riqueza del Norte Chico

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Minera Escondida / BHP y el Museo Chileno de Arte Precolombino, presentan El arte de ser diaguita, exposición enfocada en la extraordinaria riqueza, colorido y permanencia de las manifestaciones artísticas de la cultura diaguita chilena, especialmente las expresiones manifestadas en su alfarería. La muestra estará abierta al público de forma gratuita a partir del 15 de noviembre de 2017 al 2 de marzo de 2018, en la Sala de Arte de la Fundación Minera Escondida (Av. Bernardo O’Higgins 1280), de lunes a viernes de 9:00 a 13:00 y de 15:00 a 19:00 horas y los sábado de 10:30 a 13:00 horas y de 15:00 a 19:00 horas.

La exposición presenta 179 emblemáticas piezas de cerámica, piedra, hueso y metal de la cultura diaguita. El público se encontrará con dimensiones que se desconocen: un mundo nuevo, explorando el trasfondo ritual, religioso y chamánico de esta cultura. Es importante destacar que no hay ninguna cultura precolombina en Chile que despliegue con mayor maestría los diseños geométricos que la diaguita.

Jarro pato diaguita de cerámica. Periodo Agroalfarero Tardío.

Jarro pato diaguita de cerámica. Periodo Agroalfarero Tardío.

Se trata de un viaje circular del presente, al pasado y al presente nuevamente. Imágenes de los Bailes Chinos (declarados por la UNESCO el año 2014 como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad) recibirán al público bajo el sonido repetitivo, vibrado y raspado de las flautas, para conducirlos hacia los tiempos ancestrales del mundo prehispánico. El recorrido los llevará a aprender quiénes fueron los Diaguita: el paisaje en el que vivían, sus medios de subsistencia, sus artesanías más notables, la organización de su sociedad y su ubicación dentro de los desarrollos culturales del Norte Chico.

Esta exposición se enmarca dentro de la alianza de colaboración que sostienen hace más de una década Minera Escondida y el Museo Chileno de Arte Precolombino, que los ha llevado a producir proyectos culturales de gran relevancia para el país, posicionando al Museo como un referente nacional e internacional en la puesta en valor, difusión y cultura de nuestros pueblos originarios. En la ciudad de Antofagasta se realizaron en conjunto y con gran éxito tres exposiciones: Chile 15 mil años (2012), muestra que exhibió 171 piezas de la colección del Museo; Gorros del Desierto (2015), que presentó cuarenta y cinco gorros, algunos realizados hace más de tres mil años; y Rostros del Norte Grande (2016), instalación digital de alta tecnología que incorporó ilustraciones de los pueblos precolombinos con registros en video de sus descendientes actuales.

“Estamos muy orgullosos de participar en esta nueva exposición que se enmarca dentro de la alianza de colaboración que mantenemos hace más de una década entre Minera Escondida y el Museo Chileno de Arte Precolombino. El arte de ser diaguita es un aporte patrimonial que rescata la identidad ancestral de nuestros pueblos originarios, y se vincula con nuestra Política de Pueblos Indígenas, que reconoce el derecho de las comunidades a mantener su cultura, identidad, tradiciones, costumbres y a la vez busca contribuir al empoderamiento económico, social y cultural y a establecer relaciones a largo plazo basados en el respeto, la confianza y el entendimiento mutuo. Invitamos a toda la comunidad antofagastina, colegios y universidades, a hacer un viaje para conocer las expresiones de la cultura de este pueblo y enterarse más sobre el estilo de vida de los diaguitas que son parte fundamental de nuestro territorio”, señala Patricio Vilaplana, Vicepresidente de Asuntos Corporativos de Minera Escondida / BHP.

Por su parte, el director del Museo Chileno de Arte Precolombino, Carlos Aldunate, explica que “esta exposición destaca la historia diaguita que, al ser impactada por la expansión incaica se constituyen como aliados del Inca, facilitando la conquista de Chile Central y Copiapó. También se exhiben los testimonios que perviven de este pueblo precolombino en las actuales comunidades que se identifican como diaguita”.

El curador de la exposición, José Berenguer, agrega que la tesis principal de la muestra es que en el pasado precolombino existieron y existen todavía en el Norte Chico múltiples maneras de ser Diaguita. Eso se observa en los diferentes estilos de cerámicas, en las identidades en transformación por el paso de la vida a la muerte, el trance chamánico, las formas de vestir de los diaguitas precolombinos, pero también en que cada habitante actual del Norte chico se siente Diaguita a su manera.

Formas de ser diaguita

La variedad de estilos desarrollados por los alfareros diaguita estará presente en la exhibición mostrando su historia como sociedad independiente (900 – 1400 d.C.) y la variedad de estilos que fusionan motivos locales y cuzqueños durante el periodo en que estuvieron dominados por los inkas (1400 – 1535). Estos estilos de vasijas, con los nombres otorgados por los arqueólogos que las estudiaron, son interpretados en esta exposición como formas de ser Diaguita, expresando las distintas formas de asumir la identidad.

Dentro de la exposición se podrán ver cortometrajes sobre los actuales diaguita de las comunidades Taucan y Huascoaltina, y sobre los creadores populares que, de una otra forma, se sienten también diaguitas y mantienen el ímpetu artístico empezado en el Norte Chico a comienzos del milenio pasado.

La exhibición presenta piezas pertenecientes a las colecciones del Museo Chileno de Arte Precolombino, Arqueológico de La Serena, del Limarí, Andino y de la colección particular de la familia Domínguez-Domínguez. Cabe destacar que se trata de un proyecto acogido a la Ley de Donaciones Culturales y cuenta con el apoyo del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes.

 Zona interactiva para la familia

La exposición cuenta con un área dirigida a los a los niños y a la familia. La Zona Interactiva Mustakis acerca la cultura de manera entretenida y con tecnología de punta, despertando el interés por el juego y la curiosidad por descubrir nuevos temas, logrando con ello que se aprenda de otras culturas y del mundo en el que vivimos. Para El arte de ser diaguita, se ha desarrollado un juego de realidad aumentada sobre el jarro pato, expresión típica de la alfarería de cultura diaguita,  donde cada visitante podrá aprender jugando, para así conocer y reconocer sus diseños y grecas.

 

EL ARTE DE SER DIAGUITA

 Coordenadas:

Muestra Temporal: El arte de ser Diaguita.

Lugar: Sala de Arte de la Fundación Minera Escondida (Av. Bernardo O’Higgins 1280).

Fecha: Del 15 de noviembre al 2 de marzo de 2018.

Horarios: Lunes a viernes de 9:00 a 13:00 horas y de 15:00 a 19:00 horas | Sábado de  10:30 a 13:00 horas y de 15:00 a 19:00 horas.

ENTRADA LIBERADA

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Yves Sioui, pionero del arte indígena: “Cada sociedad moderna debe enfrentar su historia colonial”

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En el lanzamiento del Festival Internacional de Cine Arica Nativa, el jueves 2 de noviembre a las 20 horas en el Museo Precolombino, el performer, actor, dramaturgo, director y cineasta Yves Sioui Durand presentará su película Mesnak, reconocida con el Gran Premio de las Artes del Gobernador General de Canadá.

En sus más de 30 años de carrera, Yves Sioui Durand se ha convertido en un pionero en teatro indígena contemporáneo, al fundar en 1985 la compañía de teatro Ondinnok, primera compañía indígena profesional de la provincia de Quebec.

¿Qué te inspiró para crear Ondinnok?

No me había decidido a hacer teatro. Para mí, el año 1985 fue la búsqueda de una visión, un modo de afirmar mi identidad nativa. En esa época era un teatro muy premonitorio. Yo ya había denunciado la colonización, la toma de las tierras y la violación a nuestra cultura. Fundamos la compañía y escogimos para nombrarla la palabra arcaica Ondinnok, de mi lenguaje ancestral el wendat. Fue después de algunos años que descubrimos que la palaba en sí misma nos había elegido a nosotros. Ondinnok o Ondinot o Hotinot es un concepto muy profundo y espiritual que significa “revelar el secreto del alma” y es también una ceremonia curativa que trae al teatro sagrado señales de madera.

¿Cuál considerarías es la particularidad del teatro indígena? ¿Por qué es necesario?

El teatro indígena contemporáneo, que comenzó en 1982, es una reapropiación global de nuestra cultura nativa. Es donde también todos los diversos temas nativos son tratados y actúan como parte de la resistencia cultural. La raíz del teatro indígena está en nuestras culturas y sociedades precolombinas por toda América. Es una forma de reconectar con la esencia de la cultura y de denunciar los efectos del colonialismo y la injusticia histórica. El teatro indígena también le da al público la posibilidad de experimentar y vivir un destello de quienes somos fuera del prejuicio social.

¿Cómo ha sido la experiencia de llevar el teatro de Quebec a las comunidades indígenas?

La compañía ha existido por 33 años y hemos hecho mucho por revelar las diferentes problemáticas y por tratar de responder a las necesidades de nuestras comunidades. Sólo en Quebec existen once primeras naciones, cada una de ellas muy rica y diferente en muchos aspectos culturales. Entre 1995 y 1998 trabajamos en la comunidad de Manawan, respondiendo a su llamado de superar la violencia social interna. En ese periodo desarrollamos un teatro sanador junto a ellos. Aprendimos muchísimo a través de esta experiencia muy intensa, logrando reconectarnos con una de las mayores funciones del teatro indígena: el poder sanar.

¿Qué es lo que más destacarías de tu película Mesnak?

Mesnak (significa tortuga, en la lengua Innu) es la primera película de ficción co-escrita y dirigida por un director indígena en la historia del cine de Quebec. Significa muchísimo. Fue un tremendo esfuerzo poder convencer a las instituciones que apoyan la industria del cine para poder llevarla a cabo, nos tomó siete años hacerla. La película es una metáfora moderna del conflicto identitario que vivieron muchos nativos debido a las presiones por asimilarse y la enajenación social. También es una adaptación al cine de Hamlet, es una apropiación de la trama de la obra de teatro para contar la historia de un joven que busca a su madre, quién lo abandonó. La película es sobre la adopción, el rechazo y el miedo a perder el amor en un mundo corrupto. Mesnak fue premonitoria, vislumbró  una herida profunda en nuestras comunidades indígenas antes de la revelación de los abusos ocurridos en los colegios internados señalados en la Comisión de Verdad y Reconciliación en 2015. La película ha sido vista en 27 festivales en el mundo y aún continúa siendo exhibida. Recibió el premio a Mejor Actor, Mejor Actriz, Mejor Película y Mejor Dirección en Santa Fe y en el Festival de Cine Indígena de San Francisco.

¿Cómo fue recibida Mesnak por las comunidades indígenas de Canadá?

Sé de las comunidades en Quebec y algunas en los Estados Unidos. En el caso de Quebec, las comunidades Innu de Maliotenam (donde filmamos), fue un shock. Algunas de las personas se reconocieron en personajes de las historias o en la trama misma, otros quedaron muy conmovidos por las audaces revelaciones que fueron expuestas en la película. Lo que a mí más me toca es que la película continúa, tras el paso de los años, realizando su trabajo en la conciencia de las personas. Es bueno volver a verla para obtener significados más profundos. También, fue muy conmovedor para mí por el hecho que los nativos de los Estados Unidos se reconocieran en la película. Decían “¡es una película real!”, porque no escapa del drama.

En tu última obra, A world that Comes to an End – Lola, ¿qué aprendiste y qué trataste de transmitir sobre los indígenas de Tierra del Fuego?

Hemos aprendido muchísimo y todavía nos queda mucho por aprender, porque la historia del genocidio y la sobrevivencia de los indígenas de Tierra del Fuego era totalmente desconocida para nosotros en el norte. En 1965, la antropóloga Anne Chapman conoció a Lola Kiepja y a Angela Loij en la reserva del Lago Fagnago, Argentina. En ese periodo se decía que había solo trece sobrevivientes Selk’nam vivos. Una cosa que aprendimos es que todos los nativos de América somos iguales, que estamos todos unidos a nuestros ancestros al compartir nuestra concepción espiritual del mundo. Por ejemplo: algunos de los indígenas viviendo en la costa este del Océano Atlántico tienen el concepto de waban, los Selk’nam tienen el mismo concepto (pémaulk), que significa la luz blanca antes del amanecer. Esta luz se forma por el alma de nuestros ancestros que esperan renacer. La obra en sí misma era una transmisión de la memoria, de las raíces profundas de la violencia hacia las mujeres y la naturaleza en América y la reconstrucción de la tesis del racismo, que fundó el colonialismo y la superioridad racial.

¿Crees que hay una relación entre el arte chileno y los indígenas? ¿Se está en deuda con ellos?

Es una pregunta delicada. El reconocimiento de las Naciones Unidas en los derechos de los pueblos indígenas y sus culturas es algo que se debería relevar en futuras relaciones entre ellos y los estados americanos. Si ven la política canadiense, el actual gobierno ha reconocido los errores de la colonia en la asimilación y la extinción cultural de los pueblos originarios. El hecho es que somos los indígenas de América, fuimos civilizaciones y fuimos dueños de la tierra. Cada sociedad moderna deberá enfrentar su historia colonial y el descubrimiento de la verdad será doloroso, pero después del paso de la reparación, viene la reconciliación. La identidad del estado actual como Canadá o Chile necesitan ser redefinidas para incluir a las naciones indígenas en el nacimiento de este estado. El proceso de reconocimiento va a enriquecer a la sociedad moderna y abrirá el futuro con sanidad. En términos del arte, muchos artistas chilenos de todas las generaciones han cuestionado la identidad del Estado y su propia identidad como chilenos buscando legitimidad. La sola presencia de naciones indígenas como la mapuche cuestiona a la concepción de la sociedad e individualidad chilena. La negación no ha llevado más que a mentiras culturales.

¿Cuál es tu impresión sobre los problemas de los indígenas latinoamericanos y como el arte podría ayudar a mediar?

Los problemas son inmensos, pero no sin soluciones. Primero está la violencia en contra de las naciones indígenas, la violencia hacia las mujeres, hombres y niños que es gatillada por el racismo básico. La ignorancia es el más grande de nuestros problemas, mantener a la población general en ignorancia contribuye a legitimar la violencia contra nuestros pueblos originarios. El otro gran problema es que muchos de los Estados americanos del norte y del sur ven a los indígenas como ajenos, inferiores o peligrosos al concepto de la identidad de la nación. Tomemos el ejemplo de Guatemala y los maya; el origen de la violencia contra sus comunidades es la negación a reconocer la continuidad entre el pasado mesoamericano y los legítimos descendientes actuales, siendo una de las naciones más ricas e importantes de América. Tratar de mantener la identidad nacional en esta mirada de la conquista de los españoles es un futuro imposible y contrae muchísimo sufrimiento inútil para cada individuo en esta sociedad. El reconocimiento y la reconstrucción de la diversidad de las sociedades maya darán un sentido real a la identidad nacional de Guatemala y traerá enriquecimiento y paz. Ahora, la pregunta es cuál será el primer país en América en redefinir su identidad nacional con la inclusión de sus pueblos indígenas. ¡Eso cambiaría el mundo para mejor!

¿Cómo crees que el arte puede contribuir a la reconstrucción de la cultura indígena?

Las prácticas artísticas revelan la esencia de la cultura. En nuestras sociedades nativas, la expresión del arte esta interrelacionada con nuestra espiritualidad, con todos los objetos, con cada tatuaje, con la vida diaria. La expresión de las formas de arte toma lugar en la arquitectura, los rituales y las ceremonias. Necesitamos admitir que hemos sido colonizados y cristianizados y que  con ello hemos perdido mucho. Reconstrucción significa reapropiarse de lo que había antes y redefinir o inventar desde lo nuevo. También es poder confiar en nuestro poder de intuición. Tenemos que aprender de nuevo cómo soñar, tenemos que reclamar el derecho a estudiar lo que está en las grandes colecciones de los museos precolombinos, necesitamos conservar nuestro conocimiento ancestral, pero tenemos que trabajar en los derechos, la sanación y el progreso de nuestra gente. El arte trae el dialogo entre la percepción individual y la colectiva.

 

Pionero del arte indígena: Yves Sioui en el Precolombino

Jueves 2 de noviembre | 20:00 hrs.

Museo Chileno de Arte Precolombino (Bandera 361, Santiago)

Entrada liberada | Ingreso por orden de llegada hasta completar capacidad

 

Texto: Oriana Miranda y Paulina Roblero.

Día del Patrimonio para niñas y niños

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¡Te esperamos este domingo 22 de octubre! Tendremos entrada liberada de 10 a 18 horas (sugerimos el ingreso hasta las 17:30 horas) para celebrar juntos el Día del Patrimonio para niñas y niños organizado por el Consejo de Monumentos Nacionales.

Podrán ser [email protected] del Precolombino, buscando la fauna que habita en algunas de las piezas del Museo, podrán conocer las historias de nuestros antiguos pueblos americanos a través de los Cuentos de Animales, los que serán relatados en el Patio Sur, dibujar y pintar las piezas relacionadas a los más variados animales, además de disfrutar de la presentación de los capítulos de la serie Tikitiklip Precolombino.

¡Nos vemos!